Descripción
Hace tiempo que Rebeca sospecha que algo va mal con su chico. En la novela romántica que está escribiendo le llama McGuffin, como el recurso cinematográfico de Alfred Hitchcock: ese elemento que hace avanzar la historia pero que, en el fondo, es intercambiable por cualquier otro. McGuffin apareció en su vida sin avisar: alto, esbelto, con cara de cordero degollado y una ex que nunca termina de marcharse del todo. Durante nueve meses y decenas de desayunos compartidos, Rebeca creyó estar escribiendo la novela romántica que le encargó su editor. Pero el día que McGuffin le anuncia que se va de vacaciones con su ex —en habitaciones separadas, claro— la novela romántica arde en la chimenea. Y nace otra.
Diario antirromántico es la crónica irreverente de una mujer que intenta atrapar la lucidez mientras el amor, una vez más, se le escurre entre los dedos. Con la misma voz con la que uno habla a sus perros a las tres de la mañana —o a un loro que sabe demasiado—, Rebeca desmonta los patrones que nos atrapan, los hombres que nos fascinan sin merecerlo y el empeño absurdo de buscar finales felices en historias que nunca lo fueron. Una novela que se ríe de sí misma, de ellas y de ellos. Y que sabe perfectamente que la diferencia entre la tragedia y la comedia es, simplemente, el tiempo.




Valoraciones
No hay valoraciones aún.