Descripción
Hay libros que no terminan con la última página. Nuestra palabra es una flor carnívora pertenece a esa estirpe extraña: textos que actúan como umbrales, cuyos personajes prosiguen respirando más allá de la última línea, entre las grietas del silencio. Adriano Rojas Castro ha escrito una constelación de voces heridas por el tiempo, mujeres y espectros que hablan desde un territorio liminar: entre la historia y el mito, entre la carne y el significado. (Del epílogo de Abraham Guerrero Tenorio)
el verdugo tiene derecho al cuerpo
en mi caso fue benévolo y se conformaron con enterrarme
sommerhoffpark lo llaman hay unos pinos enormes
una barandilla una vereda
el caudal del río es ancho y salvaje
mucho tiempo después
el derecho del cuerpo es convertirse en piedra
compartir su oscuridad con las lombrices
hundirse poco a poco
este derecho de cuerpo silencioso
he aprendido a hablar sin lengua
con las extremidades del dolor
es la única historia que conozco es mi versión
este sufrimiento y ningún otro







Martín Antúnez –
Una obra sólida, íntima y madura. Llena de una potencia poética y una complejidad metafórica que son capaces de generar sensaciones físicas, casi táctiles.
Por favor, regálate el lujo de sumergirte en esta lectura de forma pausada y activa. Recomiendo leer los poemas en voz alta, especialmente aquellos con varias voces femeninas.
Manuela Redondo Cifuentes –
Una obra muy recomendable.